En plena cuenta atrás para el Black Friday, surgen dudas inevitables: ¿es posible combinar el consumismo actual con un enfoque sostenible? Cada año, más personas aprovechan estas fechas para buscar productos con descuentos atractivos (lo confieso, yo también he caído alguna vez 😅). Pero, ¿realmente necesitamos lo que compramos?

Según una encuesta realizada recientemente por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) señala que el 76% de los encuestados planea comprar aprovechando estas rebajas y muchos acaban “picando” y comprando compulsivamente productos que ni quieren ni necesitan. Este comportamiento está influenciado por campañas que generan una sensación de urgencia.

Sin embargo, este enfoque de consumo rápido a menudo nos desvía de los principios de sostenibilidad, como reflexionar sobre nuestras necesidades reales o priorizar productos duraderos y éticos. Pero, entre tanto consumismo, también surgen iniciativas que conectan el medio ambiente con nuestros hábitos de compra.

Un ejemplo creativo: Ecoembes y el Black Friday

Ecoembes ha lanzado una campaña ideada por la agencia creativa PS21: «Presume de lo que reciclas», que pone el foco en el reciclaje e invita a reflexionar sobre nuestras decisiones de consumo. En ella, unos vecinos tras sus cortinas comentan lo que otros han comprado, viendo cómo pliegan y reciclan las cajas de cartón en el contenedor adecuado. Esta campaña rompe con el molde tradicional de mensajes en esta época del año, que están centrados en descuentos, aportando una narrativa más creativa y cotidiana.

No es solo publicidad; también nos lleva a reflexionar: ¿estamos comprando para cubrir necesidades o para presumir de los “chollos” que hemos conseguido? 

Sea cual sea el motivo detrás de nuestras compras, incorporar sostenibilidad en alguna parte del proceso es clave. Si no podemos reducir el consumo, al menos podemos asegurarnos de reciclar o reutilizar. Así, iniciativas como la de Ecoembes nos recuerdan la importancia de hacer pequeños gestos, como reciclar, que suman al impacto positivo colectivo.

El consumismo no desaparecerá de un día para otro, pero cada decisión cuenta. Tal vez este año, al mirar tu carrito del Black Friday, te preguntes: “¿Realmente lo necesito?”. O quizás, mientras tiras el embalaje al contenedor adecuado, pienses en cómo convertir tu compra en un acto un poco más sostenible.

Al final, la sostenibilidad no está reñida con nuestras decisiones de compra, siempre que reflexionemos y actuemos con responsabilidad. Campañas como la de Ecoembes nos inspiran a repensar nuestros hábitos, recordándonos que siempre hay formas de integrar prácticas sostenibles en nuestra vida diaria.